El contenido de esta pestaña es la propiedad del conjunto de viviendas para las mujeres víctimas de la violencia conyugal

La violencia conyugal se caracteriza por una serie de actos repetitivos, que se producen generalmente de manera ascendente.

Los especialistas llaman esta progresión “la escalada de la violencia”.

La agresión ocurre según un ciclo definido por etapas sucesivas caracterizadas por el aumento de la tensión, la agresión, la no admisión de la culpabilidad, la remisión y la reconciliación.

Durante estas etapas la victima experimenta el miedo, la cólera, la sensación de que es responsable de la violencia y, finalmente, la esperanza de que la situación va a mejorar.

Todas las etapas no siempre están presentes y no ocurren siempre en este orden.

La violencia conyugal se compone de agresiones psicológicas, verbales, físicas y sexuales así como también de actos de dominación en el plano económico.

Ella no es el resultado de una pérdida de control, sino que constituye, al contrario, el medio escogido para dominar a la otra persona y afirmar su poder sobre ella.

Puede ocurrir en una relación marital, extramarital o amorosa, a cualquier edad.

Definición según el Gobierno de Quebec